Lapachos Rosados

Lapachos Rosados

martes, 25 de diciembre de 2012


La libertad no era lo que esperaba, al final nada lo era. La vida era un ramo sin sangre,  el amor no existía sin mí -pero tampoco conmigo-, los mares eran indescifrables monstruos y la resistencia resultaba la única forma de huir.
No encontré al final del camino una nimia indicación o señal salvaje,  tampoco existía piedra alguna que se  atreviera a contar el secreto. Era entonces el acertijo más inesperado que se me había presentado jamás:

 ¿Habría que resistir? 

 Si tu imagen borrosa se fugaba con el viento como el amor,  la vida y todo lo que nunca debí haber esperado. ¿Sería entonces que moriría?
Quizás ya lo había hecho.

Me llevó siglos o segundos descubrir que había que crearse. Si nada existe entonces ¿que estaríamos esperando?  La nada no iba a advenir real para colmar nuestras expectativas. Nosotros debíamos librarnos de ser algo para inventarnos todo.

Ahora lo entiendo.
Mañana veré. 


Jazmìn 

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Vivir en el verde
Que es la verdad
Y en el arte
Que es la vida
Vivir en el amor
Que es la savia
Y vivir en el sol
Que es dios

sábado, 1 de diciembre de 2012

Pensar la pena,
fantasearla desnuda
parada-estanca-mirándome
en medio de algo velado
que existe con ella,
mi pena pensada.

Desnudándose siempre
en medio de ese algo,
que no descubro porque lo pienso
y si lo pienso no existe

Lo desnudo
como sirena rumiante
de mi pena propia
pena que pienso y existo

al descubrirla mi pensamiento la aniquila
de modo que muera pensado todo lo que alguna vez no quiso ser
como yo
que fui la imagen pensada de mi
creada y abandonada
para devastarme y huir
junto a la imagen de tu amor
que tampoco es tu amor
sino el amor que yo pienso que es
amor que en realidad existo
(entonces es arena)

Y aquí descubro que todo es inalcanzable
Vos, yo, mi pena, el amor
Todos se extinguen en su propia imagen
Imagen que les da cuerpo
que las nomina y les da existencia
Imagen que las devora
las asfixia, mudas,
sin dejarlas ser de aire

Aire para creer
que existes en mi
en mi que no existo. 

lunes, 15 de octubre de 2012


los instantes de lucidez
los instantes de luz
los instantes de entendimiento
no se gustan
se repelen
se distancian
se enemistan 
se enamoran así, medio entre dientes,
pero se enamoran
aunque viven
entre sombras
que no entienden
que no saben si son suelo,
tiempo
o un soplo

los instantes no lloran
viven su gratuidad de instante
y se dejan morir
para volverse a enamorar
de otro momento
en otro tiempo
de otra insignificancia
que nazca y muera
en el mismo soplo
de ser
instante

miércoles, 10 de octubre de 2012


Dios no ha muerto, ni starosta ni los puentes amarillos. Definitivamente no ha muerto.
Es infinito,
incandescente,
como el pensamiento,
como el vacío que nace entre la palabra y el viento,
como la miel,
imperecedera,
intacta,
irrepetible;
como la fiebre y el estío,
como la magia
o el extravío.

Sólo ha muerto el olvido
de esta infinita tierra,
que es la verdad, la vida
y es este plato,
y tu y yo
tan infinitos
como dios,
puente y amarillo.

Jazmín 

miércoles, 3 de octubre de 2012

Registros Akásicos


Ser la luna,
fría y alba.
Ser sombría
o ser ninguna.

Ser las pléyades, luces de los años.
Ser las luces

ser los años.

Ser la lluvia minuciosa,
Ser el agua y
ser valiosa

Ser disfraz/ser mar/ser llamas
 y disfraz de mar en llamas.

Ser la noche o amarillo,
ser uno,
algo,
ser ovillo.

Ser todos

Ser silencio

Acontecer. 

sábado, 1 de septiembre de 2012


Carta-itinerario de mi tuya observancia

Ayer, a la hora del sol que reflejan las aguas del este.


Te veo correr.
Te veo.
Correrte.
Veo tu anhedónico pasar honrando la porfía del otoño.
Deshabitándote, burlas las ciénagas.
Huyes con tu tan tuya presura siguiendo un rastro, una estampa más allá del vacío.
Pasas la luna, la redimes y continúas.
Detrás de un par de canicas amarillas hijas del desierto negro y erguido: tu antiguo taco hedonista aplaude presumido el obvio regreso.
No corres más.
¿Qué sucede?
Distingo tu sed y los globos, pero se cierra el cielo y no aclama si has llegado a destino o si él si quiera te esperaba.
Ahora el surco es sólo un rastro ultrajado sin nombre que me confía tu ausencia o tu pasado presente.
¿estarás a tiempo?

Hasta que abra el cielo.

Irrespetuosamente,
Jazmín.


Pd: Olvidaste tus huellas mudas. Les pregunté qué desean, si acaso querrían morir, pero por tuyas

 no supieron qué decirme.  

viernes, 17 de agosto de 2012


Recomendaciones a mí: La razón no debiera ser tu psicopompo  
Uno piensa en la muerte.
Piensa en la muerte con la ilusión de que cuando te roce no sea tan agreste, tan amarga.
Piensa y se convence de que no morimos, que somos energía disipada besando ahora otros sabores. Se asegura que el vencido ahora es viento o marea o luz. Y siempre tiende a eso. No tratamos de convencernos pensando que se convirtió en la oscuridad o en papel higiénico, como si eso le quitara belleza. Imaginamos lo sabroso de morir, la dulzura de encontrar todo relucientemente nuevo, hasta el propio cuerpo; la gentileza de preguntarse quién nos regalará un nombre esta vez, quién secará nuestro llanto o quién lo convertirá en lágrimas huecas; quién nos contará una verdad, que morirá también como nosotros alguna vez.
Que se yo, tal vez si quiera florezcamos mujeres u hombres y seamos en cambio los más fragantes benjuís, pero aún así nos negaremos a no dudar si seremos blancos o violetas. Querremos saberlo. Querré hacerlo.

Todo esto como si no estuviese claro que uno de pronto revienta y ya no se sabe qué es el tiempo o qué es la luna.

Posdata-post mortem A: mi pensamiento está obsesionado conmigo. no podrá soportar mi partida. morirá conmigo. pienso en aniquilarlo antes. quedarme en el limbo. con la música, la indócil diosa de los sentidos todos. Pero hay algo en las ideas que me obliga a habitarlas. No lo sé. ¿Ven? Otra vez, querré saberlo.

B: Leer la palabra “revienta” haciendo hincapié en la R, pronunciarla dándole lugar a una existencia más longeva que la que le darían a la r de un perdón indeseado. Osea, rrrrrrrrrrevienta. Posta, hace al sentido. 

lunes, 23 de julio de 2012


Estas son tus cartas de amor y así me dijiste vos que te quiera

Te dije: las cosas nunca son/ siempre están siendo. /Y siempre siendo necesitaría morirte /Y vos necesitarías que yo te muera/ Morirte a gritos para poder pensar qué le ocurrió a lo que pensábamos que eran ellos que no éramos nosotros/Quizás les pasó una cascada o algo fatal/ Quizás es lo trágico/ seguro es que sí/ porque lo trágico, si genuino, fue o será/ como todo lo trágico/ como todo lo explosivo/ como todo lo terriblemente profundo./ Nada nunca es tan fatídico cuando uno es eso mismo.
 Más funesta es la ceniza de lo que podría haber pasado o ser victima del patetismo expectante de la lágrima, definitivamente./ Por eso nunca importa si es infortunio o si son las casualidades vagabundas/ son los mismos sismos postergándose/ por eso todo se esfuma/ por eso me olvido de mi y te muero/ por eso me abandonaré flotante a que así sea./ sabés./Flotante/flotantes entre nadas entregadas/ yendo al encuentro de lo que va a ser/  volviéndote a escribir cuando haya implosionado por infinitésima vez./

/y ya hayamos muerto/.

miércoles, 18 de julio de 2012


Asumo que no es un simple maniqueísmo tranquilizador

  Es como el placer después de un estornudo, profundo imperceptible con un pasado desesperado y un presente intransitable. O como la verdad que no cesa de morir entre tus manos sin tocarte pero besando tu piel que la ansía sin poder hablarle. O como la idea de lo definitivo, tu siempre evanescente y errática vedette.
  En si no me preocupa tanto el como, seguro llegaremos a destino,  la virtualidad hizo palomas a las cartas que solas saben a donde tiene que llegar- y llegan-. Lo que me intriga en realidad son las palabras y su exilio prisionero de palabras, desde qué  complicidad serán los eufemismos tus aliados y el silencio tu leviatán. Que será lo tan urgente que prostituye tuyo  tu día  y qué esperas cuando esperas puros eventos puros, si igual sólo atrapas lo posible y que no te vaya a distraer una ternura.
  Este mundo nos pide perderlo para convertirnos en él. Justo eso no entiendo: se es o no se es. No se está vivo y muerto, aunque la poesía de los días te excuse… se respira o no. Y aunque cierres tus labios siempre hay algo que respirará mas allá de tu nombre. Desde qué inseguridad esto no alcanza para convencerte no lo sé, pero no lo intentes, nunca  comas los ojos de tu deseo ansiado de pertenecerme liviana y pesada, vacía y llena, tarde y temprano. Es una forma de partir de un lugar que ya no existe. Y ese es el problema de jugar a estar vivos y muertos en un mismo aquì. 

Jazmìn 

miércoles, 11 de julio de 2012



Rómpete



Tanto misterio en el cuarto de las mariposas
Tantas ellas, mariposas
Tantos nimbos y equinoccios de mí
Tantos éxitos
Tantos tácitos
Siempre tácitos

 ¿Y si lo real fueran las pompas de jabón?

El tiempo me abandona dormida en esta infancia de rosas,
y a fin de cuentas uno construye hasta el olvido y el amor..
¿Qué haré aquí con la llave de mis miserias sin reconocer de qué prisión se trata?

Quizás esté viviendo horas extra,
o tal vez ésta sea mi manera de estallar en mil pedazos,
pulverizarme sin perder la pulsación
y flotar
hacia el cenit
en otra pompa de jabón

Jazmín

domingo, 17 de junio de 2012


Sólo quiero alegrías y silencios
Me ofrezco así
No hay mucho más
Aburre la necesidad humana de describir cuanta situación saluda, glosar al sol.
No hay nada que explicar
floreo alguna idea y lustro dudas.
Una gota, una nota, una jota y una mota.
Si la luz revela, no pretendas deslindar
las palabras vulgarizan cualquier amanecer




martes, 24 de abril de 2012

Serendipia


Dicen por ahí que hay un mueble que antes era árbol.
Dicen además que los frutos eran libres e incondicionales, que tenían un amor tal que alcanzaban a amar a todos los hombres. Me parece que las mujeres y los niños también conocían su sabor, pero no recuerdo bien, porque el secreto lo escuché de un primo que le contó una amiga que le confesó su abuelo que vino –dice- de un lugar que era verde porque era verde.
Las malas lenguas atestiguan que el agua tenía otro sabor, o que estaba o era el suelo o del suelo o con él, o algo así. Que los gallos le cantaban al sol y no a los relojes. Que el azúcar era negra e incluso más dulce, que el negro era negro y no era el mal. Qué injuria.
Que el sol, que…aquí desiste mi memoria. Creo que era el mismo que hoy, pero debo estar enredada (¿cómo no estarlo cuando hay tantos secretos tan confundidos?). Usted también hubiese olvidado que dijeron del sol cuando se hablaban de incontables otras cosas tanto más relevantes. Sabrá usted que han llegado a insinuar que la belleza no se compra o que existirían niños que no brotan de la calle. ¡Qué originales!

Nada importa. Al final, es todo una cuestión de ópticas, estos tipos están tan equivocados que hasta se han atrevido a decir que aquí los muertos viven y votan y velan y viajan.





Jazmín 

lunes, 26 de marzo de 2012


Los misterios en la incalculable sucesión de ahoras, y tu ausencia a mi lado.
Bostezo, y me esperan el baúl, los vientos y los tuyos. Quizás te avergüence. Puede ser, a mi propio espíritu le avergüenzo y admito que no me sorprendería.
Me desenredo de las sábanas y me siento a ver el mundo o eso que sucede mientras yo estoy en algún otro sitio.
A sabiendas me sentaré, rechinará el cajón, abriré la ventana y pensaré en el arquitecto, en sprayette y en mi nula economía sin expectativas. Evidente la costumbre y la corriente y moliente vida de anidar en el instante de la mezcla. En el púrpura, ni en el rojo, ni en el azul.  Menos en el azul.
Descubriré que es por eso que nos somos tan ajenos. Pasarán zarcos los instintos tuyos. Tuyos, otra vez en mi ventana. Sonreirás un poco a obligadas y un poco por alguna otra especulación. En seguida, con tu cómoda piedad de ser desconocidos, envolverás tu ausencia en un trapo usado y desaparecerás.

-La imagen de mi ahora y tu huida-

Por el aire, tu fuga cada vez menos tuya y más mía.
Mi pañuelo, el mismo suspiro, y la seguridad de que si no regresas igual me evaporaré. Me desconoceré, sonreiré con un trapo usado pensando en el arquitecto, el vidrio y el viento del marino. Pensaré que te espero. Me esperaré. Y algún día quedarán los vidrios sucios, los trapos limpios y tu ausencia desesperada ansiará mi soledad.


Entre tanto, yo ya habré dejado de existir.


sábado, 17 de marzo de 2012


-Atúrdeme, gritó.
Está corriendo ahí (¿lo ve?). Es como un sonido y un espanto que tropiezan, finando sus ojos, golpeando de polvo sus fauces (¿Cómo es que no lo ve?). Está aquí, como usted.

-Atúrdeme, insiste.
Yo no contesto, me quedo de pie a su lado espejando su agonía (como usted).
Espere, creo que algo dice (¿no?).
Se susurra, sí, está meciéndose (sé que lo ve, ya no finja).

Su imagen inmóvil se quiebra. Creo que ya no es un juego.( Mírele los ojos). Quiere escapar al horror de ser ruido, sin más (¿se da cuenta?).

Ya sin voz, abraza toda su nada, y toma una piedra (shh, no me hable que quiero ver).
-No me aturdas, ya no  (¿No me aturdas dice? ¿Usted que cree?).
En el eco, subraya: -urdas, ya no.

Esas fueron sus últimas palabras antes de desaparecer.
Al menos eso creí hasta el día en que volví, cuando ya no estaba (¿O si?).
En el suelo, la misma piedra y la inmortalidad de su voz plasmada en la arena:
“Mátame,
mejor,
muere por mí”

sábado, 10 de marzo de 2012


Sé que estaré sola
Aún cuando me ames
Aún cuando no pueda vivir sin los lagos, los ecos o los perfumes de ti.

Sé que así estaré
Siempre
Hasta cuando se fundan los abrazos que confunden colores
Hasta cuando me rían gárgolas doradas
Y tus manos  lustren flores perdidas.

Sé que nacerán nuevas verdades,
se ocultarán pretensiones, dibujos de lo inmenso,
y prometerás los ríos, y esas borras de café.

Así será, persistentemente así

Pero no me llores,
aún podrás narrar mis palmas,
podrás abrigar mi canto o descalzarte a la orilla de mí.

No lamentes, también desnudaré en el elogio de las tardes,
añoraré el desconocer
y sonreiré mutando en ti.

Así, ruego te sueltes, 
quita las murallas y las formas,
y no te amarres a mi aire, 
aún cuando muera y creas que me quedé en ti, no te amarres. 

Y más aún cuando aparezca en tu recuerdo,
estarás solo, con mi desaparecer. 

Te aviso para que no te sorprendas,
para que no creas que te abandoné

Nacimos, juntos solos, viniéndonos
Y así moriremos, juntos solos, yéndonos

viernes, 2 de marzo de 2012

Panspermia


Y en cada alba, la demasía me recicla de su sí y  me ignora.
Invisible, secreta y desmedida, me recuerda que sólo soy una párvula luz que al dormir de la noche tragará a un gigante. Al cabo de tres nubes, aplaude su grandiosa fragilidad: el tiempo. Sopla y me ayuda a degradarme, a encontrarme en el espejo de la mañana con la verdad de la insignificancia.
De allí que a cada bostezo le ofrendo mis memorias, y cedo a su enorme imperio burlar mi pequeñez, duermiendome en una calma cíclica que me observa transmutar así, una y otra vez.
así,
una y otra,
y otra vez. 

jueves, 23 de febrero de 2012

VENTA DE HUMO Y A CORRER


Recién había comenzado la velada, un gran salón y el languidecer de las luces. En la inmensidad, un collage de baldosas, rosas y flojas. Tan flojas que cualquier paso en falso, haría saltar la podredumbre. La entrada era gratuita, sólo había que llevar un ser perecedero y dejar las verdades en la jaula que te acompañaría al salir de la celebración, esperaría que nadie más te viera, y te abrazaría en el próximo día, perpetuamente.
En el ruido, después de tropezar con  varios kilos de carencias con corbata y bellísimas huidas, se vuelca aguardiente en mi disfraz. Me detengo, busco el catálogo del festín, nada parece indicar qué debo hacer. La quietud amenazante me invade en esta broma de seducción y prosopón. Intento secarme, pero mi cuerpo escupe el descuido.
Desesperada y sin tramarlo, busco mi jaula en el guarda ropas y retiro mi cadáver de apariencias.

Chau. Portazo, la oscuridad y nadie más que tu insignificancia saludan tus manchas.
Hace frio y es real, me rosan almas inmaculadas a bordo del tiempo, inscripta por el licor en la gélida noche, agoniza mi velo.
Súbitamente, abrazando el esperpento, me sorprendo respirando. Siento mi alma abrirse, refaccionarse. Volviendo a desplegar lo siempre enmudecido.
dejé de tratar de ser y fui.
Siempre fue así, iluminando nuestras sombras y escupiendo la persi-somomia de cultura aglutinada, propagas el magma-alma, magma.


viernes, 17 de febrero de 2012

caleidoscopismos





Moríame mi alma
Amábate igual
Cambiósete la forma
desnudósete el sonido
escondiéndose en el aire

Despojado envuélveme
Aparéceme en novedad
Evapórese como guste
Escúrrase a su cantar

Enaltecido abráceme
Rehúse velar mi soplo
Amándote mañana.

miércoles, 8 de febrero de 2012


Que no nieve
Que no nieve si es verano
Y te siento huir de mí

Y si nieva y tú te escondes,
sólo aúlla.
Murmura, cuéntame a dónde irás
Y de dónde vendrás ahora a visitar mi alma

Yo perseguiré el secreto, en el frío un rastro más  
Tan sólo deja una palabra, un reparo de tu ser
un reparo de tu ser

Pero nieva
Nieva y es verano
hiela y me asusta no encontrar tu edén en mí
Tu sol aquí, conmigo, esperando en ti

lunes, 6 de febrero de 2012


Vea, estaba colmado de lluvias y gentes mojadas. Mojadas por chaparrones de verano, humedecidas por la angustiosa vida de mandadero. Entre un salpicón de humores varios, un hombre de casaca escarlata. En ella una espiral que gritaba al compás de salvavidas (calculo serían dieciséis -siempre y cuando las eses sean las pieles de los salvavidas. En otro caso podrían haber sido tres-).  El tipo sosteniendo un par de zanahorias y analizando sus puntiagudos fines, cierra los ojos, el pecho y la sien.
Inspira,
rebalsa aires incógnitos.
Cambia el grupo de zanahorias. Es como si buscase una identificación. Definitivamente necesitaba más que atracción en esos cuerpos naranjas.
Lo empujan multitudes maceradas en sus vidas hartas y afligidas. Así y todo, ningún coletazo perturba su cautelosa investigación.

¡Vuelva a tomar cuatro!, se obligó.
¿cara o seca? Seca.
 Tomó las que tenían más talante de lealtad.  Las aprieta, las siente. Mira sus pliegues, sus guiños.   Quizás buscaba en ellas alguna propuesta. Alguna idea de qué hacer en esa reunión de desconocidos contendientes.  Se detiene un momento, seca sus lentes llovidos con su remera de salvavidas, como buscando percibir mejor el mensaje.


Muchas instantáneas más tarde, al parecer no notificamos ni una muda sugerencia.
Las devolvimos a su mausoleo.
Sacrificando su afán, el hombre regresa a su galera de armaduras a embuchar, simulando inapetencia.

¡Seducido por un par de zanahorias! ¡vaya siniestra puede ponerse la soledad!, pensé.
Después me vi, seducida por captarlo en su quieta expedición. No tuve más que decir.




jueves, 2 de febrero de 2012



Aquel cuerpo que tan generosamente cree su vacuidad. Como si ya lo hubiera dado todo. Como si alguna vez hubiese amado con el alma. Como si alguna vez algo en su alguna vida no hubiese dado registro ilustrado de algún segundo muerto, en su alguna vida.
Sobre él, otra sospecha se me arrodilla, me implora. En su súplica hasta ha llegado a prometerme no robar todos los atardeceres. La observo, no sé si entiendo. Quiere solo algunos, sobre todo los de cielos rosados que anticipan el quebranto.
 Insiste, yo lo abrazo.
Al llorar, se tiñe del cuerpo del rey y ruega un instante de sol huyendo. Dice no encontrarse cuando me aclama. Pero siempre regresa a mí, destrozado por la desilusión de haber vuelto a perder quién sabe qué.  Se invita otro abrazo desconcertado y quita su pañuelo de pintas.
Un día, disimuladamente, lo veo desistir.
Cada vez más próximo, entre el humo agonizante de quien no quiere ver y tres palmadas en la espalda, se detiene en mi mirada un par de horas y en el mate de las siete me confiesa,
 quiere ser mi sombra.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Una zambita que me zumba.  Que me zumba y me zambulle. Me zambulle en el zumbido de cien zetas en el zócalo. Y desde ahí te miro, te miro y me mirás como si fueses otra. Tantas gentes tiene uno en las tantas gentes que se tienen. Es complicado. Y más con esta zamba que me zumba. Que me zumba y me zambulle. Me zambulle en el zumbido de cien zetas en el sócalo. 
 
¿qué sabor tendrá el blogmundo este febrero finmundista?