Lapachos Rosados

Lapachos Rosados

jueves, 16 de febrero de 2017

Es domingo
llueve
y hay que conocer el mar
poner la niñez en un poema
tratando de consumir el mundo 
en un libro de oro,
rodeado de flores.
Proponer el sol,
después de los años,
tratando de que algo pase
y a veces no pasa nada,
y es sólo la noche,
y es sólo la calma.
Cartografiar entre las luces
un pequeño espacio
tupido y azul
defendiendo ese mar
que se acurruca en los ojos del agua

viernes, 27 de enero de 2017

Tu pequeño espacio de alba
se abriga desvaneciente
en un rincón de la casa.
A salvo de todo
entre los cerezos
tus manos y el mar,
a salvo de dios.
Deshabitado de astucia
construye su propia tierra
y se envuelve
en un manto de palabras
siempre falsas,
solitarias
como yo
perecedera de pájaros
deambulando sin huella y sin lugar,
como la música,
que con uno crece
y con uno va

martes, 27 de diciembre de 2016

La casa se llenó de pájaros,
entraron como vendaval,
en un ahogo de aire
circularon negros y azules por todo el cuarto.
Con las paredes llenas de alas y los ojos hartos de ver,
el aire se llenó de casas,
la esquina se llevó mis cosas,
tu alma se dejó mis años
el viento se fugó mi cuerpo,
y mi cuerpo,
mi cuerpo se llenó de pájaros....

lunes, 31 de octubre de 2016

La identidad,
con retazos de los otros, 
cose en el camino 
las historias en el cuerpo 
y en los cuerpos 
que se hablan
y se nombran
y se besan.
puede ser un río recto
o un pasaje con abrojos
recorrerse en una mezcla
de los otros
de los solos,
ya no ser un pozo propio.
Si hay en ella algo invisible
un origen sin un nombre
hay un cuerpo que se pierde
es mi piel la que se ahoga
con tu voz que no se muere
y les grita a los olvidos
cuánto duele desaparecer .

sábado, 1 de octubre de 2016

Como a toda cosa que se pareciera al amor, había que darle tiempo. 
Un poco,
Tampoco la vida.
Un poco del tiempo y del aire 
y del espacio donde espera ese viento 
que nace a peñasco
o a tempestad marchita.
Había que darle un poco la forma de todas esas cosas que aparecen
Y se levantan
Y se añoran.
Había que animarse
a la lágrima pesada
y al aire más crecido
Había que causarse.
desmedidos.

lunes, 16 de mayo de 2016

Era tanto ruido el dolor
el miedo,
la niñez en el aire.
Por ahora o por la vida
llevaba una calidez catastrófica,
exagerada de tibieza
con un rostro azul pasado
enredado entre ideas fortuitas,
solitarias
perdiendo el tiempo y el cuerpo
como si no fueran sagrados.

lunes, 31 de agosto de 2015

volver a tenerme en otra piel
como por reflejo
o pavura
pero tenerme fugaz,
absurda
huyendo ausente,
con la sed anclada en un juramento antiguo
del que nada podrá salvarse
ni los días de oro azul
ni las vidas que se vuelan como el viento de las cosas
que solo tienen fin

(y tienen solo estrellas )