Lapachos Rosados

Lapachos Rosados

martes, 26 de marzo de 2013


El dilema son las noches que son noches. Las que oscurecen así, sin opción, como si fuera urgente que el sol cediera. Como si no se dieran cuenta que exhalar el último suspiro de luz, me dejaría impoluta,
intocable,
lamida por las aguas de miradas prolijas.

Miradas muertas en la sórdida noche sin canto,
de fuego manso,
lóbrega y astuta.

Miradas que detestan el silencio que tenía para darte
y me impiden persuadirte en el despojo.

Noche, no sabré qué decirte.
Por eso me descalzo de vos,
que enlutas soberbia,
como si el sol fuera sólo un bruto sangrado de palabras a mi abrigo
y yo fuera algo más que desnudez.

sábado, 9 de marzo de 2013


La crudeza del humor del tiempo, mira una mariposa sobre la placa. Su rodeo sin espejos, sus colores exquisitos. Observa sin piedad todos los cuerpos disecados tras los vidrios, acaricia deseoso sus aniquiladas alas rosando suelos muertos, ahora inexplorables. Los rotula en telgopor con la insignia de su sexo y se sienta a reír en el estante de los nuevos.
De repente: un susurro lo ha vejado.
La araña punzada por su pulso crujiente aún respira,  siente celebrar su fe de sentirse tan poco. Y cuando nada se sospecha, rojos paquidermos la acechan y una bomba zarca explota mostrando las generaciones de toda su estirpe. Inmensas, mustias, peludas arañas  recorren el cuerpo del tiempo y le tatúan los oídos…

baila en el refugio de las bestias troqueladas
que alucinar siempre será la  única salida







domingo, 3 de marzo de 2013

Indefenso el misterio se cruzó con el deseo, 
fatal,
desnudo. 
Pobre él de sombra equivocada, se deshereda de tus ojos que no podrán imaginarlo, si quiera conseguirán jamás distinguirse del secreto velado. Asustadas tus delicadezas y tus ojos, huyen por el brillo de la rabia, a acostarse juntas y desiertas, lejos de la desnudez de inmunda labia.