Lapachos Rosados

Lapachos Rosados

lunes, 23 de julio de 2012


Estas son tus cartas de amor y así me dijiste vos que te quiera

Te dije: las cosas nunca son/ siempre están siendo. /Y siempre siendo necesitaría morirte /Y vos necesitarías que yo te muera/ Morirte a gritos para poder pensar qué le ocurrió a lo que pensábamos que eran ellos que no éramos nosotros/Quizás les pasó una cascada o algo fatal/ Quizás es lo trágico/ seguro es que sí/ porque lo trágico, si genuino, fue o será/ como todo lo trágico/ como todo lo explosivo/ como todo lo terriblemente profundo./ Nada nunca es tan fatídico cuando uno es eso mismo.
 Más funesta es la ceniza de lo que podría haber pasado o ser victima del patetismo expectante de la lágrima, definitivamente./ Por eso nunca importa si es infortunio o si son las casualidades vagabundas/ son los mismos sismos postergándose/ por eso todo se esfuma/ por eso me olvido de mi y te muero/ por eso me abandonaré flotante a que así sea./ sabés./Flotante/flotantes entre nadas entregadas/ yendo al encuentro de lo que va a ser/  volviéndote a escribir cuando haya implosionado por infinitésima vez./

/y ya hayamos muerto/.

1 comentario:

  1. Nunca mejor dicho! Acercarnos al fin, tomando riesgos, transformándonos y hundirnos en la incertidumbre que nos presenta el hecho de de saber que se acabará. Nada es en vano.

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