Lapachos Rosados

Lapachos Rosados

domingo, 3 de marzo de 2013

Indefenso el misterio se cruzó con el deseo, 
fatal,
desnudo. 
Pobre él de sombra equivocada, se deshereda de tus ojos que no podrán imaginarlo, si quiera conseguirán jamás distinguirse del secreto velado. Asustadas tus delicadezas y tus ojos, huyen por el brillo de la rabia, a acostarse juntas y desiertas, lejos de la desnudez de inmunda labia.

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