Dejar el nombre quieto
con la cara lavada
escribir palabras mugrientas,
rotas, agrietadas por el tiempo que les escupe
tan usadas que da asco nombrarlas
dejarlas quietas
como a los nombres
repletos de pajaritos
tan móviles
tan imbéciles,
insulsos
dejarlos quietos
sin nombre
sobornados en la gracia del misterio,
de la magia , o del tiempo
que son la misma cosa
que te enfrenta a otro invento
tan verdadero
tan estúpido
y tan efímero
como las bailarinas sin rosas
que huyen
breves,
diluidas, corruptas
y al final
con la cara lavada
escribir palabras mugrientas,
rotas, agrietadas por el tiempo que les escupe
tan usadas que da asco nombrarlas
dejarlas quietas
como a los nombres
repletos de pajaritos
tan móviles
tan imbéciles,
insulsos
dejarlos quietos
sin nombre
sobornados en la gracia del misterio,
de la magia , o del tiempo
que son la misma cosa
que te enfrenta a otro invento
tan verdadero
tan estúpido
y tan efímero
como las bailarinas sin rosas
que huyen
breves,
diluidas, corruptas
y al final
se destruyen
Jazmín
(luego de una regresión corpo-filogenética al siglo XVIII)
(luego de una regresión corpo-filogenética al siglo XVIII)
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